14/10/2017 Acoso sexual: las manipulaciones típicas para detectar

La industria del cine de Hollywood ha estado en crisis desde que se entabló acoso sexual contra Harvey Weinstein, un productor de cine y uno de los hombres más poderosos del negocio. Este ejemplo, entre otros, recuerda cuán común es para los hombres en una posición de poder intimidar a las mujeres que los rodean. En Francia también, la palabra se lanza en las redes sociales con el hashtag #balancetonporc.

¿Pero cuáles son las estrategias utilizadas por estas personas para manipular a sus víctimas? La psicóloga Melanie Greenberg basó su análisis de entrevistas, grabaciones e información policial para explicar las técnicas de depredador sexual en el sitio.

Aislar

La forma más sencilla hostigar a una persona en cualquier "paz" a menudo comienza con aislamiento. El hombre puede fingir que debe detenerse en su casa para tomar algo, y eventualmente atascar a su víctima en un corredor aprovechando su ventaja física para dominar.

Banalizar

En casos de acoso sexual, el depredador a menudo trata de minimizar la situación y se comporta como si nada hubiera sucedido. Este tipo de estrategia hace que la mujer se pregunte si está exagerando.

Sentirse culpable

Las personas que practican el acoso usan la culpa como arma de manipulación . Él puede, por ejemplo, provocar este sentimiento en su víctima haciéndole entender que ella le debe favores sexuales por el hecho de que él le dio trabajo o la ayudó en su carrera.

Insistir

L la insistencia no deja otra opción para la víctima que responder con firmeza, incluso abruptamente, a los avances. Sin embargo, algunas mujeres no se sienten cómodas con este tipo de reacción y se encuentran de espaldas a la pared de cara a su agresor para no mostrarse groseras.

Amenazar

Los depredadores sexuales usan su poder para amenazar más o menos explícitamente sus víctimas, haciéndoles comprender que su negativa implica consecuencias graves.

Intimidar

Los estudios psicológicos han demostrado que cuando le damos un pequeño servicio a una persona, tenemos problemas para rechazar los más importantes. Un hombre puede pedirle a una mujer que le dé un masaje "en amistad" o que se quede solo unos minutos en su habitación. Luego aprovecha la oportunidad para ir más allá. A la víctima le cuesta mucho negarse porque siente que solo le está dando un pequeño servicio.