3 Cosas que no sabías (quizás) No se trata de correr

Correr es sin duda una de las formas más prácticas de practicar deportes: puedes correr en cualquier momento y en cualquier lugar siempre que tengas un buen par de zapatos y un poco de energía. No es de extrañar que un número creciente de personas se estén convirtiendo en seguidores de esta práctica. Desafortunadamente, ella está asociada con un riesgo bastante alto de lesión. Casi el 79% de los corredores sufren un problema de salud relacionado con la raza al menos una vez en su vida, según los números de Time. Esto es lo que la ciencia puede brindarnos como información útil sobre esto.

Prevención de lesiones

Si la carrera tiene mala reputación, especialmente en lo que respecta a las rodillas, un estudio publicado en diciembre de 2016 sugiere evita lesiones más de lo que causa. De acuerdo con los resultados de este trabajo, correr regularmente durante 30 minutos reduce el riesgo de inflamación de las articulaciones. Se necesita más investigación para confirmar estos resultados. Algunas reglas de prevención son esenciales: no corras sin el consentimiento de tu médico, detente en caso de dolor y deja tiempo para que el cuerpo descanse entre dos entrenamientos.

Mujeres con mayor riesgo

Las cifras sugieren que cada vez más mujeres corren por el mundo. Pero hay diferencias significativas en correr entre los dos sexos. Los últimos tienden a señalar los pies cuando ponen un pie en el suelo, y su arco es más alto que el de los hombres. Los investigadores intentan descubrir el papel de estas diferencias en el riesgo de lesiones. La alineación del cuerpo inferior, así como la fuerza en las caderas, también afectan este riesgo. Pero esta no es una razón para dejar de correr: las mujeres acumulan más grasa corporal, lo que es beneficioso para el almacenamiento de energía y la resistencia, y en general son más flexibles que los hombres, lo cual es excelente. para los músculos.

Corriendo a cualquier edad

Siempre que correr sea bueno para ti, no hay un límite de edad que pueda detenerte. Pero puedes adaptar tu práctica deportiva iniciando el entrenamiento con un minuto de caminata, evitando carreras muy largas e intensas, y alternar entrenamientos de carrera con otros deportes que mejoran el equilibrio, como el yoga. .