3 Ejercicios Zen para superar el estrés del trabajo

Tan pronto como te despiertas, los pensamientos negativos son invadidos por la simple idea de ir a trabajar: para relajarte, toma conciencia de tu respiración

Al despertar, respire

1. En tu habitación, acuéstate de espaldas. Doble las rodillas, los pies en el suelo y ponga las manos planas a cada lado de la parte inferior del abdomen.

2. Inhale, el abdomen se hincha. Exhale, la parte inferior del abdomen se desinfla. Repita diez veces seguidas

3. Mueva sus manos a cada lado de su caja torácica, el pulgar hacia atrás y otros dedos hacia adelante.

4. Inhale suavemente y exhale con conciencia de los movimientos de su vientre mientras respira. Repita el ejercicio diez veces

5. Termina con los dedos en las clavículas, centrándose en los movimientos de tu cuerpo. Trate de sentir la energía que fluye a través de su cuerpo con cada respiración.

En la oficina, relaje los puntos de estrés de su cuerpo

Aproveche los descansos en su día de trabajo para practicar este ejercicio simple: ayuda a identificar y relajar los puntos de estrés de tu cuerpo.

1. Siéntese derecho contra el respaldo de una silla, con los pies apoyados en el suelo, las manos apoyadas en los muslos.

2. Inhale suavemente por la nariz, contando hasta cinco. Mantenga la respiración durante la misma cantidad de tiempo y exhale lentamente, contando nuevamente hasta cinco. Repita el ejercicio diez veces

3. Mientras mantiene los talones en el suelo, levante la parte delantera de los pies del piso y estire los dedos de los pies hacia usted. Cuenta hasta cinco. Descanse los pies suavemente

4. Luego contrae los músculos de tus muslos lo más fuerte posible. Siempre cuente hasta cinco. La liberación.

5. Ocasionalmente contraerá sus músculos abdominales, brazos, manos, cara y espalda superior, siempre contando hasta cinco veces.

6. Termina el ejercicio con la respiración. Como antes, inhale lentamente por la nariz, contando hasta cinco. Aguante la respiración y exhale lentamente, contando hasta cinco nuevamente. Repita diez veces

Por la noche, elimine el estrés del día

Para aliviar la presión acumulada durante el día, relájese antes de acostarse con sofrología.

1. Siéntese en un asiento cómodo en un área con poca luz. Cierra los ojos y deja que tu cuerpo entre en su totalidad: libera tu cofre; relaje sus hombros, brazos y manos Relaje la pelvis y las piernas de la misma manera, hasta el final de los dedos.

2. Concéntrese en la calma de la habitación y piense en un lugar o situación que inspire relajación. Ahora, respire, y en cada espiración, formule mentalmente una palabra que se refiera a ella (relajación, tranquilidad ...).

3. Reconstruye mentalmente los pasos habituales de tu cama. Piensa en cada actividad de la noche: apagas las luces, te quitas la ropa, programas tu despertador, te acomodas bajo las sábanas, estás a punto de quedarte dormido ... Visualiza tu sueño y simultáneamente, con cada espiración, pronuncias mentalmente una de las palabras relacionadas con la relajación (sueño, serenidad ...)

4. Mientras se duerme, piense en el día siguiente, cuando se despierta, mientras pronuncia, siempre mentalmente, una palabra relacionada con la idea de la relajación. Repita el ejercicio cuatro veces por semana para obtener un beneficio a largo plazo.