4 Buenas razones para comer postres todos los días

Si Si busca algunas buenas razones (o excusas) para comerse el postre al final de la comida, ha caído bien. He aquí por qué la ciencia sugiere que un pedazo de pastel de chocolate no es malo para la salud, por el contrario:

Razón # 1: energía para el día

Comience la mañana con un desayuno contener algunos alimentos dulces sería una buena manera de mantenerse en forma. Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Tel Aviv sobre 200 adultos, las personas que comen dulces por la mañana pasan hambre durante el resto del día. Los científicos estiman que consumir más calorías por la mañana le da a la energía que el cuerpo necesita para funcionar bien hasta la noche.

Razón # 2: para proteger su salud

Ya no es un secreto: el chocolate amargo, rico en cacao, es bueno para la salud. El consumo de unos pocos cuadrados al día aporta nutrientes antioxidantes para reducir el riesgo de hipertensión, fortalecer el sistema inmunitario, luchar contra la inflamación y reducir el riesgo de eventos cardiovasculares. Son los investigadores estadounidenses y suecos quienes lo dicen, para que podamos escuchar sus consejos y comer unos gramos de chocolate amargo todos los días sin sentirnos culpables.

Razón # 3: para limitar los bocadillos

¿Tienes impulsos dulces? No importa, puedes crackear. Los estudios han demostrado que es mejor comer una rebanada de pastel cuando lo desee, en lugar de morirse de hambre y romper una barra entera de chocolate con caramelo o un paquete de dulces. Al elegir conscientemente complacernos de una manera razonable, y al consumir este alimento con plena conciencia , evitamos mordisquear durante el día. Sin mencionar el hecho de que un pastel casero siempre será más saludable que el producto de un distribuidor, relleno de aditivos y conservantes.

Razón # 4: motivarse a jugar deportes

Tomar la decisión servir como postre puede ayudar a motivarlo a ser más activo físicamente durante el día, informa el resumen del Reader. De esta manera, somos ganadores ganadores: podemos disfrutar de nosotros mismos durante la comida y, sin sentirnos culpables, quemamos grasa mientras practicamos deportes más tarde.