Nuestro sistema inmune influye en nuestras interacciones sociales

Considerando que la comunidad científica estaba convencida de que la el sistema inmune y el cerebro no tenían influencia entre sí, más y más trabajos sugieren lo contrario. De acuerdo con un estudio publicado por Nature y realizado por un equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts en los Estados Unidos, no solo el cerebro y el sistema inmunológico están vinculados, pero pueden incluso influir en nuestro comportamiento.

Los vasos linfáticos que drenan las células inmunes a los ganglios linfáticos del cuello se encuentran en las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Los investigadores han identificado estos vasos en ratones, seguidos por una estructura potencialmente similar en humanos en 2015. Hoy, el equipo de EE. UU. Ha demostrado que las conexiones entre el sistema inmune y el sistema nervioso central pueden afectar el comportamiento social de los humanos.

Mejor comprensión de las disfunciones

La clave está en una molécula llamada interferón-gamma. Un tipo particular de glóbulo blanco "inyecta" estas moléculas en el cerebro a través de los vasos linfáticos. Una vez en el cerebro, inhiben las neuronas de la corteza prefrontal para evitar que esta área se vuelva "hiperactiva". De hecho, cuando el interferón gamma no se inyecta en la corteza prefrontal y se vuelve hiperactivo, los investigadores notaron un comportamiento asocial por parte de los animales (ratas, ratones, peces, moscas) en el laboratorio.

Varias enfermedades que involucran disfunciones sociales como la esquizofrenia y trastornos del espectro autista están asociadas con el sistema inmune. Interferon-gamma podría explicar esta conexión. ¿El sistema inmune desencadena una reacción asocial para evitar que las enfermedades se propaguen de persona a persona? ¿O los virus logran frustrar este mecanismo para aumentar la sociabilidad y, por lo tanto, el contagio? Los investigadores no conocen las respuestas a todas las preguntas que se hacen a sí mismos, pero esperan continuar su trabajo para comprender mejor este vínculo.